domingo, 2 de mayo de 2010

ESTEREOTIPOS Y ROLES DE GÉNERO

Para empezar es importante que distingamos entre diferencias de sexo y diferencias de género.

Está claro que la especie humana está dividida biológicamente en dos sexos, el masculino y el femenino, que implican una serie de diferencias físicas y biológicas en casa uno de ellos y es lo que se denomina diferencias de sexo.

Sin embargo, existen otras diferencias, basadas en tradiciones, valores, creencias, etc., que no necesariamente son compartidos por todas las culturas, y que presuponen actuaciones y comportamientos diferentes por cada sexo. A estas diferencias se les denomina diferencias de género.


LA ADQUISICIÓN DE ROLES Y ESTEREOTIPOS DE GÉNERO


Muchas investigaciones indican que en casi todas las sociedades se estimula a los niños y niñas para que aprendan, mediante juegos, los roles que desempeñarán de adultos y que son conformes a su cultura. Por lo que, entre todas las facetas de desarrollo del niño, la formación del género tal vez sea la que esté más influida por la cultura y los cambios sociales.
Hace unas décadas, eran cualidades deseables en los niños la agresividad y el espíritu competitivo, mientras que las niñas debían ser sumisas y pasivas. Todos los logros conseguidos en el último medio siglo en cuanto a la igualdad de derechos de hombres y mujeres, han hecho variar las consideraciones de estas conductas. Sin embargo, continúan existiendo de forma muy clara estereotipos y roles diferentes entre los dos géneros.


ESTEREOTIPOS Y ROLES

Queremos que queden claro los conceptos entre estereotipo y rol.
Se podría definir el estereotipo del género como la creencia, generalmente admitida, de que existen unas características y comportamientos apropiados para los hombres y otros para las mujeres. Los roles del género son las manifestaciones de los estereotipos del género en el quehacer de cada día. En este sentido los estereotipos serían las ideas preconcebidas y los roles las conductas.

En los primeros años de vida, el niño y la niña adquieren una diversidad de estereotipos de género sobre las actividades, las conductas o las ocupaciones propias de hombres o de mujeres. Por ejemplo, en la mayoría de las familias, por diferentes motivos (expectativas sociales, mejor retribución laboral del hombre, etc.), la mujer es la que dedica mayor tiempo al cuidado de los niños y de la casa. Este es un rol que el niño recibe desde su nacimiento: la mamás cuidan a sus bebés y trabajan en el hogar y los papas trabajan fuera del hogar. Estos estereotipos se perpetúan durante el proceso de socialización, en especial a través de los medios de comunicación.

Más adelante estos estereotipos se irán ampliando a los rasgos de la personalidad y a las habilidades, destrezas e incluso a las materias de estudio. Según estudios realizados sobre qué asignatura gustaban más a los escolares, las niñas solían contestar la lectura y los niños las matemáticas.

Sobre este tema la investigación se divide entre:
- Posturas que potencian la socialización como factor de la estereotipación
- Posturas que potencian los aspectos biologicos como factores de estereotipación

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